Abuso de derecho y abuso “legal”

Al fín mi blog. Es mi primer blog, mi primera vez. Es difícil.  Siempre la primera vez es difícil, o al menos no suele ser fácil. Por eso quiero pedir disculpas por adelantado, aviso que no suelo “escribir” y quizás resulte tosco.

BIENVENIDOS

El abuso de derecho se configura como el ejercicio de un derecho más allá de los límites de la buena fe o excediendo con ese ejercicio los fines para los que se ha constituido ese derecho. Constituye un verdadero límite al ejercicio de nuestros derechos, es usar nuestros derechos de modo no perverso, un concepto realmente de fácil comprensión y que está recogido en nuestro Ordenamiento Jurídico en el artículo 7 del Código Civil, que dispone lo siguiente:

7.1. “Los derechos deberán ejercitarse conforme a las exigencias de la buena fe”

7.2 “La Ley no ampara el abuso del derecho o el ejercicio antisocial del mismo. Todo acto u omisión que por la intención de su autor, por su objeto o por las circunstancias en que se realice sobrepase manifiestamente los límites normales del ejercicio de un derecho, con daño para tercero, dará lugar a la correspondiente indemnización y a la adopción de las medidas judiciales o administrativas que impidan la persistencia en el abuso.”

Pero el propio Código Civil, aunque la establece como límite  no  nos proporciona una definición de la buena fe, aunque tampoco es complicado hacernos una idea, un acercamiento a este concepto podría ser un “standard” o modelo de comportamiento y que se admite socialmente como correcto.

Pues bien, llegado a este punto, y en vista de lo que está ocurriendo en los últimos tiempos a nuestro alrededor, y más recientemente con los ya famosos “escraches”, me surgen varias dudas, nacidas de observar con mezcla de asombro, pena y rabia ciertas situaciones, en las que por mucho que busco no encuentro la buena fe por ninguna parte.

¿Qué pasa con la buena fe cuando no es horizontal? Es decir, entendemos que en las relaciones cotidianas que regula el Código Civil, entre todos nosotros, debe regir la buena fe y no es válido abusar de nuestros derechos, pero cuando ese abuso de derecho lo ejerce el poder legislativo o el poder ejecutivo, ¿qué nos queda? ¿Por qué nuestros representantes aprueban normas, como la llamada Ley de Tasas judiciales (Ley 10/2012 de 21 de noviembre), en contra de la opinión de todo el sector legal y siendo claramente injusta y desviándose de su razón de ser¿Por qué se toman decisiones políticas en contra de la opinión pública? ¿Por qué se incumple clamorosamente un programa electoral? ¿Por qué vale todo?

Desde mi punto de vista es un abuso de derecho, pero convertido en un abuso legal, amparado de manera incorrecta e inmoral en representatividad electoral, cobertura legal y otras excusas, y con el inconveniente de que no tenemos un mecanismo efectivo para detener estos “abusos legales”, no tenemos armas (en el sentido no bélico del término) para limitar estas actuaciones que terminan dañando muchos de nuestros derechos.

Esta situación es la que me parece que ha hecho que se desarrolle el llamado “escrache” como modo de protesta, es la evolución natural después de ver que las huelgas no son muy efectivas, que hay descontento y desafección con respecto a la participación electoral por gran parte de la ciudadanía, que los recursos legales no son efectivos, o bien por la lentitud o por los desequilibrios alarmantes en ciertos procedimientos, la Justicia no es referente para contener los desvaríos de políticos, gobernantes y otros grandes delincuentes.

En este escenario en el que nos encontramos parece que lo que más molesta a nuestro políticos (y curiosamente a muchísimos periodistas) es que se les abuchee, no importa que se pierda la fe en las instituciones, que no se cumpla el mandato del electorado, que se abuse legalmente, que la Justicia sea de todo menos justa. Creo que esta degeneración del sistema es mucho menos democrática que la mayoría de las protestas que se efectúan a lo largo y ancho del país, que dicho sea de paso y desde mi humilde opinión no vulneran la ley.

Pues a todo esto, a mi me parece bien que se limiten los “abusos legales”, y mientras los abogados lo intentamos con una toga, me gusta ver que  se lucha también con una pancarta.

P.D. Gracias a Alfredo Herranz (@alfherranz) Susana Macías (@Macias_Susana) por el empujón para ponerme a escribir.

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Acerca de Raúl G. Gámez

Abogado.
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Una respuesta a Abuso de derecho y abuso “legal”

  1. José Díaz- Reixa dijo:

    Felicidades Raúl, ya te has desvirgado y con éxito, ahora a seguir cultivándolo, confió en tu buen hacer!

    Felicidades y lo dicho, a seguir!
    Un abrazo

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